Monday, March 07, 2011

Triumph of the City. How Our Greatest Invention Makes Us Richer, Smarter, Greener, Healthier and Happier

Esplendor de las ciudades

ANTONIO MUÑOZ MOLINA, Babelia 05/03/2011

Qué invento asombroso, la ciudad. La ciudad grande, la ciudad viva, la ciudad en la que buscan y encuentran trabajo los emigrantes pobres y asilo los fugitivos, la ciudad en la que uno disfruta tan plenamente de la soledad como de la compañía, a la que sueñan con irse los sometidos al tedio y a la extenuación del trabajo campesino, los que desean aprender y ejercer oficios fantasiosos, en la que podrán escapar de la vigilancia escrutadora de sus semejantes los que mantienen oculta su diferencia; la ciudad ciudad, donde a cualquier hora del día y a veces de la noche hay gente por la calle y locales abiertos; o en la que un sistema eficiente de transporte público permite viajar hasta sus últimos confines en líneas de autobuses o en redes de metro en las que nunca falta el misterio del encuentro con los desconocidos, el del viaje por laberintos de corredores y escaleras. En Nueva York o en Madrid salgo de casa e inmediatamente me sumerjo en el gran río de la vida, que arrastra igual el esplendor que la basura, como el río Hudson arrastra y mece con idéntica magnanimidad troncos que flotan entre dos aguas con algo de caimanes, gansos circunspectos, hojas del último otoño, latas de cerveza, condones expandidos hasta tamaños improbables después de una larga estancia en las aguas. La computadora, el coche, la casa confinada en una urbanización, aíslan del mundo, o lo ofrecen con una docilidad engañosa al capricho: compras online exactamente lo que te apetecía en este momento; muestras tu preferencia por una opción política o una película o una perversión; no corres el menor peligro de encontrarte con algo o con alguien que no formaran parte de tus preferencias más específicas.

En la ciudad, nada más pisar la calle, comienza el aprendizaje de lo inesperado. La estética de la ciudad es el collage y la enumeración caótica. Salí esta mañana de domingo a comprar hortalizas, queso, leche y fruta en el mercado de los granjeros que instalan cada semana sus tenderetes a lo largo de la acera de la Universidad de Columbia y por el camino encontré por sorpresa, en diversos puestos callejeros, una hucha de porcelana policromada que es un jovial marinero de los años treinta con su petate al hombro, un disco de Lena Horne, una edición de segunda mano de las tragedias de Eurípides. Un poco más allá de los cajones donde los granjeros venden patatas o manzanas o zanahorias y nabos y remolachas que todavía huelen a tierra olorosa brilla al sol un edificio magnífico de Rafael Moneo destinado a laboratorios, chocante en este paisaje de arquitecturas sólidas y venerables y a la vez sutilmente vinculado con ellas. Casi a la puerta del club Smoke me crucé con un contrabajista que iría a tocar durante las horas del brunch. Un hombre llevaba de la mano a su hijo de siete u ocho años que aprendía a mantener el equilibrio sobre unos patines. Un emigrante mexicano tal vez ilegal atendía el puesto de flores de una frutería coreana. En un banco a la puerta de un pub irlandés unos bebedores con aire de solvente veteranía aprovechaban el sol y la calidez inesperada del aire para demorarse fumando sus cigarrillos antes de volver a la penumbra interior. El neón rosa de la Juanito's Barber Shop brillaba débilmente en la claridad del mediodía. En un breve tramo de acera se sucedían una tienda de colchones, el taller de un zapatero remendón, un concesionario de teléfonos móviles, una ferretería regentada por hoscos barbudos paquistaníes o afganos, una panadería que se llama Silver Moon y desde la que se expande por la acera un olor alimenticio de panes y bollos y cafés, una papelería en la que me apeteció de pronto comprar cuadernos y rotuladores. En menos de un kilómetro puedo atravesar las más diversas latitudes de las cocinas populares del mundo: comida india, comida china, comida japonesa, comida italiana, comida mexicana, tailandesa, comida chinoperuana exquisita y barata. En la planta de arriba del restaurante Mamá México, que los domingos acoge a grandes familias charladoras y comilonas amenizadas por mariachis, hay un centro de acupuntura, yoga y taichí.

En cualquier gran ciudad es posible una caminata equivalente, un despliegue de expectativas que no parecen tan valiosas y tan singulares como son porque ya estamos acostumbrados a ellas. La ciudad también tiene atascos de tráfico, polución, hacinamiento, pobreza, contrastes obscenos entre la marginalidad y el privilegio. Tan abundante como la literatura que retrata y celebra las ciudades es la que se dedica a denigrarlas. En la ciudad está la corrupción de cualquier inocencia, el ruido que vuelve insoportable la vida, el aislamiento, el anonimato, el delito. El júbilo indiscriminado de Walt Whitman tiene su reverso en la vindicación pastoral de Miguel Hernández, o de Fray Luis de León, o del mismo Lorca, que disfrutó en Nueva York mucho más de lo que dejó traslucir en sus poemas sobre la ciudad. La beatitud ecologista parece exigir casas aisladas en el campo, pueblos pequeños en los que el aire está más limpio y los alimentos todavía saben cómo tienen que saber.

Junto a los ventanales del café del nuevo edificio de Moneo miro el tráfico de la calle y el desfile plural de la gente por la acera y leo un libro que me hace más consciente de la complejidad y el valor de lo que estoy viviendo: Triumph of the City, de Edward Glaeser, un economista de Harvard que ha adquirido su erudición leyendo al parecer todo lo que se ha escrito sobre todas las ciudades y paseando por todas ellas, por Nueva York y Mumbai, por París, por Barcelona, por Kinsasha, por Detroit. Glaeser dice que la ciudad es la más importante creación humana: que fomenta la inventiva, el talento individual, la tolerancia, la prosperidad, la cooperación. Las ciudades no hacen pobre a la gente: atraen a gente pobre que quiere dejar de serlo. Las grandes ciudades son más respetuosas con el medio ambiente que las célebres arcadias ecologistas, porque la gente tiende a moverse por ellas caminando o en transportes públicos: los habitantes de Nueva York gastan como media un 40% menos de energía que los de las zonas residenciales o rurales del país. La ingeniería necesaria para suministrar agua saludable a las ciudades y retirar de ellas la basura es una proeza épica contada por Edmund Glaeser. Vivir entre la densa población de una ciudad es más seguro que hacerlo en una casa aislada en el campo. También, estadísticamente, es más saludable. Para no convertirse en boutiques monumentales en las que solo puedan habitar los ricos y los turistas las ciudades históricas necesitan renovarse con inteligencia y audacia y levantar edificios altos con una oferta de vivienda suficiente para que los precios no sean abusivos. A pesar de la pobreza y la violencia la esperanza de vida es más alta en una favela de Río de Janeiro que en los pueblos del interior del país. Leer a Edward Glaeser le da a uno el mismo ímpetu para caminar y fijarse en todo que las Hojas de hierba de Whitman o el Fervor de Buenos Aires de Borges.

Triumph of the City. How Our Greatest Invention Makes Us Richer, Smarter, Greener, Healthier and Happier. Edward Glaeser. The Penguin Press, 2011.

Saturday, January 29, 2011

The King's Speech_film

The story of King George VI of Britain, his impromptu ascension to the throne and the speech therapist who helped the unsure monarch become worthy of it.

Tuesday, December 07, 2010

Elogio de la lectura y la ficción

El discurso de Mario Vargas Llosa previo a la ceremonia de entrega del Premio Nobel de Literatura está transido de humanidad y eso lo hace grandioso. Ensalza la literatura como la mayor y más colosal obra humana por la sencilla razón de que con ella no hay nada imposible. Y es que se trata de un don divino, nos hace imperecederos, dejando para la historia recuerdos de nuestro tiempo.
Por eso Mario anima a escribir cuentos y versos, a relatar los entuertos de personajes diversos, a glosar grandes hazañas, a contar los desafueros convirtiendo la escritura en quizá el mejor remedio para hacer todo posible con tan simples instrumentos, y es que la literatura es sin duda un gran invento. Los más inimaginables retos alcanzados por la humanidad han sido previamente glosados por alguna mente iluminada y privilegiada que supo avanzarse a su tiempo y que marcó nuevos horizontes.
El espectro que abarca el arte de escribir es inabarcable, no hay nada que se le resista porque la imaginación es infinita, llega a todas partes e interesa a todo el mundo. La historia de la literatura es la obra más grande jamás contada y Vargas Llosa ya forma parte de ella.
En su discurso, titulado Elogio de la lectura y la ficción, el reciente Premio Nobel relató con emoción su descubrimiento de la lectura a los cinco años, la lectura de poemas con su madre, los libros de Flaubert y Faulkner, la política, los nacionalismos y otros fanatismos, así como la decepción ante la Revolución Cubana y otros acontecimientos que marcaron el siglo XX. Comenzó así:

Aprendí a leer a los cinco años, en la clase del hermano Justiniano, en el Colegio de la Salle, en Cochabamba (Bolivia). Es la cosa más importante que me ha pasado en la vida. Casi setenta años después recuerdo con nitidez cómo esa magia, traducir las palabras de los libros en imágenes, enriqueció mi vida, rompiendo las barreras del tiempo y del espacio y permitiéndome viajar con el capitán Nemo veinte mil leguas de viaje submarino, luchar junto a d’Artagnan, Athos, Portos y Aramís contra las intrigas que amenazan a la Reina en los tiempos del sinuoso Richelieu, o arrastrarme por las entrañas de París, convertido en Jean Valjean, con el cuerpo inerte de Marius a cuestas...

Para leer el texto íntegro, abrir el siguiente documento pdf:

Foto

'Elogio de la lectura y la ficción'

DOCUMENTO (PDF - 51Kb) - 07-12-2010

Thursday, December 02, 2010

Leaks_El Roto

Como arrastrada por la maldición del código binario, Internet ha vuelto a colocar a la sociedad contemporánea ante un conflicto aparentemente irresoluble, una encrucijada que involucra al periodismo, la política y las nuevas tecnologías. El caso Wikileaks nos muestra con toda claridad el modo en el que el flujo de información marca hoy una nueva fase de las relaciones humanas, con difícil encaje en la política tradicional.
La batalla entre el imperativo de confidencialidad y la libertad de expresión, cuyos "efectos colaterales" hemos visto estas semanas, y cuyas implicaciones finales atañen al funcionamiento mismo de la democracia, trae los ecos de polémicas que han marcado la historia del periodismo, pero también resulta inédita en muchos aspectos. Sin Internet y sin la moderna tecnología de compresión de datos, valga la obviedad, no existiría el Cablegate. Es inimaginable una filtración como esta hace dos décadas: no solo por la facilidad para hurtar los archivos, sino por la ausencia de un mecanismo de fácil acceso a la información filtrada. Si algo hemos aprendido estos días es que la Red representa el único reto serio a ciertos poderes constituidos, capaz de garantizar de facto la posibilidad de un estado de transparencia como el que hoy defienden Wikileaks y sus seguidores... Lo esencial es que una sociedad abierta nunca debe castigar el acceso a la verdad. ERNESTO HERNÁNDEZ BUSTO

Trescientos años antes de Wikileaks, Kant dijo: "Obra de tal manera que tus actos puedan ser tomados como normas universales de conducta". Las filtraciones de Wikileaks abren una era en la que la enseñanza de Kant adquiere un nuevo enfoque.
Nuestros secretos, nuestras dobleces e hipocresías pueden salir a la luz. Ciertamente, es una perspectiva desasosegante, ya que con la exposición de nuestros actos a los ojos de los demás sentimos que perdemos autonomía y libertad. Y ésta es una de las acusaciones que se hace a Wikileaks: romper un "secretismo necesario".
La revolución que propone Wikileaks parece ser la de obligar a Estados, poderes en general, y quién sabe si en un futuro a los individuos, a acatar la máxima de Kant y obrar de tal manera que nada tengamos que ocultar, o por lo menos a hacernos responsables de cómo obramos. Teniendo en cuenta cómo nos ha ido a los humanos admitiendo como válido el secreto, tal vez habría que dar una oportunidad a la transparencia. ALBANO DANTE FACHIN

Friday, November 26, 2010

Students of English at the cinema

Some of the forty IdI students who turned up at the Avenida Cinema, in Seville, before and after watching a special screening of Stephen Frear's hilarious comedy Tamara Drewe in English with subtitles, and having a few laughs while learning some new expressions and some saucy language, hahaha:)

Monday, October 18, 2010

Unmasking the Tea Party

Writer and journalist Irene Lozano offers a discerning reflection on the emergence ot the extremist, right-wing Tea Party in the United States in her article "La rebelión de las élites", published yesterday in El País. I am sending you a short quote and a link to the complete article in case you are interested in reading the rest of it. It is both thought-provoking and worth reading, as it helps us understand the world we live in better.

...Los seguidores del Tea Party... son revolucionarios en esta época de aparente flacidez ideológica. Se sienten enajenados del poder, pues tradicionalmente había sido ocupado por su nación y por el sujeto histórico que ellos representan. Y ahora deben competir por el dinero, el puesto de trabajo, el estatus o la autoridad intelectual con seres antaño periféricos que solían quedar descalificados para la carrera antes de empezar. Nadie ha vulnerado sus derechos, pero al materializarse su extensión a toda la población, sienten que se les han arrebatado sus viejos privilegios, lo cual es rigurosamente cierto. La no discriminación y el reparto del poder acaban cristalizando en la presencia de un negro en la Casa Blanca, una boda gay o ese G-20 donde los brasileños opinan sobre la economía mundial. En ese momento, el varón blanco conservador de mediana edad se subleva. Si Ortega viviera, ¿no llamaría a este fenómeno "la rebelión de las élites"?

Los teapartyers proclaman su rebeldía contra "el despotismo de Washington", y piden la partida de nacimiento de Obama porque conceden menos legitimidad a las urnas que a la tierra de nacimiento, reivindicación que adquiere ribetes ridículos en un país como Estados Unidos. Son furibundamente antipolíticos, pero no como lo fueron los anarquistas españoles hace un siglo, cuando la política era el coto reservado de la oligarquía, sino ahora, porque ven que la democracia, tomada en serio, acaba con las preferencias ventajosas de cualquier grupo social.

...La rebeldía de las élites adquiere un carácter reaccionario: cuando el establishment favorece la revolución lo hace con el propósito de perpetuar su dominio. Quieren detener en alguna zanja el reparto de poder para restaurar aquel mundo jerárquico y ordenado en que se sentían seguros de su hegemonía y solo disputaban con sus iguales. Naturalmente, se ha visto algún negro en sus manifestaciones y no faltan en sus candidaturas mujeres como Christine O'Donnell, la revelación del Tea Party en las primarias republicanas de Delaware. Además de condenar la homosexualidad y equiparar la masturbación con el adulterio, el matonismo retórico de O'Donnell defiende el papel de esposa y madre para las mujeres...

Thursday, September 16, 2010

NOPE = NO

We, the undersigned, share the view that Pope Ratzinger should not be given the honour of a state visit to this country. We believe that the pope, as a citizen of Europe and the leader of a religion with many adherents in the UK, is of course free to enter and tour our country. However, as well as a religious leader, the pope is a head of state, and the state and organisation of which he is head has been responsible for:

Opposing the distribution of condoms and so increasing large families in poor countries and the spread of Aids.

Promoting segregated education.

Denying abortion to even the most vulnerable women.

Opposing equal rights for lesbians, gay, bisexual and transgender people.

Failing to address the many cases of abuse of children within its own organisation.

The state of which the pope is head has also resisted signing many major human rights treaties and has formed its own treaties ("concordats") with many states which negatively affect the human rights of citizens of those states. In any case, we reject the masquerading of the Holy See as a state and the pope as a head of state as merely a convenient fiction to amplify the international influence of the Vatican.

Stephen Fry, Professor Richard Dawkins, Professor Susan Blackmore, Terry Pratchett, Philip Pullman, Ed Byrne, Baroness Blackstone, Ken Follett, Professor AC Grayling, Stewart Lee, Baroness Massey, Claire Rayner, Adele Anderson, John Austin MP, Lord Avebury, Sian Berry, Professor Simon Blackburn, Sir David Blatherwick, Sir Tom Blundell, Dr Helena Cronin, Dylan Evans, Hermione Eyre, Lord Foulkes, Professor Chris French, Natalie Haynes, Johann Hari, Jon Holmes, Lord Hughes, Robin Ince, Dr Michael Irwin, Professor Steve Jones, Sir Harold Kroto, Professor John Lee, Zoe Margolis, Jonathan Meades, Sir Jonathan Miller, Diane Munday, Maryam Namazie, David Nobbs, Professor Richard Norman, Lord O'Neill, Simon Price, Paul Rose, Martin Rowson, Michael Rubenstein, Joan Smith, Dr Harry Stopes-Roe, Professor Raymond Tallis, Lord Taverne, Peter Tatchell, Baroness Turner, Professor Lord Wedderburn of Charlton QC FBA, Ann Marie Waters, Professor Wolpert, Jane Wynne Willson

Thursday, September 02, 2010

100 Places to Remember

100 Places to Remember Before they Disappear features 100 photographs from one hundred different places around the world in risk of disappearing or seriously threatened by climate change.

The pictures are taken by some of the world's best photographers and all the places are based on reports from UN´s Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC).

On this website you can see the photographs and find further information and news about climate change and their project.

Clases a la boloñesa

La implantación este curso del 'modelo Bolonia' abre la posibilidad de acabar con las "clases magistrales". Sin embargo, aún hay profesores y alumnos que defienden este método medieval, anterior a la imprenta. El diálogo en clase debe sustituir al espectáculo de los alumnos anotando cosas que no entienden.

JOSÉ LÁZARO

El País, 02/09/2010

Es posible que la implantación del llamado modelo Bolonia (que algunos profesores llaman "la amenaza Bolonia") tenga muchos de los inconvenientes que nos predicen los agoreros, pero tiene sin duda una enorme ventaja: abre la posibilidad de acabar con el nefasto hábito medieval de dar y recibir clases. O, al menos, nos facilita mucho las cosas a los profesores que llevamos años intentando no dar ni una. Es la parte buena del modelo docente cuya implantación está prevista para este mismo mes en las universidades españolas que todavía no lo han hecho. Una espléndida noticia, al margen de que sea cierto o no que el modelo Bolonia es solo una estrategia del Mercado Feroz para acabar con los heroicos especialistas en filología wahili o para reconvertir a los novelistas en ingenieros.

De las costumbres arcaicas que aún padecemos en la enseñanza, pocas hay más absurdas y dañinas que las llamadas "lecciones magistrales" (no es broma, se llaman así). Como es sabido, el asunto consiste en que por las tardes los profesores repasan en algún libro el tema que tienen que exponer a la mañana siguiente. Durante la hora de clase lo desarrollan, más o menos correctamente, en forma de soliloquio. Los alumnos toman notas (los tristemente famosos "apuntes") de lo que logran escribir de lo que consiguen entender de lo que el profesor ha dicho. Meses después, para preparar el examen, memorizan lo que son capaces de descifrar en las notas que han tomado.

¿No sería más lógico empezar al revés? Es decir, que sea la lectura por los alumnos de un texto bien elaborado el punto de partida y el diálogo con el profesor un apoyo para la mejor comprensión y asimilación del texto. ¿O es que hay tantos profesores capaces de exponer un tema mejor de forma oral que dedicando un par de tardes a escribirlo? Y esta cuestión, particularmente importante en el caso de las disciplinas humanísticas, debe plantearse también a las ciencias sociales y a las experimentales.

El origen medieval del método se advierte claramente en el pomposo término "lecciones magistrales". La lección (lectio) era una lectura que el ayudante realizaba y que después el maestro (magister) comentaba de forma oral. El mismo esquema que aún utilizan las misas de los católicos: los subalternos leen fragmentos del Nuevo Testamento y luego el sacerdote los comenta para extraer y desarrollar su sentido. Tal sistema era inevitable cuando aún no existía la imprenta, que abrió la posibilidad de que todo el mundo pudiese leer los textos directamente. Es decir: las "lecciones magistrales" dejaron de tener sentido a partir de Gutenberg. O, mejor dicho, tienen sentido cuando se trata de un texto sagrado cuyo sentido ortodoxo hay que predicar, pero no cuando se trata de una disciplina racional o científica cuyo sentido hay que comprender y sobre el que hay que reflexionar y deliberar.

Todos hemos tenido profesores espléndidos a los que daba gusto escuchar. ¿Cuántos fueron? ¿El 10%, el 20%? Mi impresión, a ojo de buen cubero, es que fueron menos. El resto aburría a las ovejas. Es cierto que hay algunos profesores que hablan con brillantez y, sin embargo, solo escriben textos plúmbeos. "José María" -le decía un amigo mío al catedrático que había sido su maestro-, "¿cómo es posible que sea tan fascinante escucharte y tan aburrido leerte?". Estos profesores deberían seguir dando clases tradicionales, que además -en su caso- son realmente magistrales. También es cierto que hay escritores magníficos que, al escucharlos en persona, le tiran a uno el alma a los pies. No recuerdo cuál era el que le decía a un decepcionado admirador al rato de conocerlo: "Tenga usted en cuenta que mis libros son mucho más inteligentes que yo". Pero la regla general es que lo que uno piensa, estructura, redacta y corrige tiene mucha más coherencia y solidez que lo que expone oralmente de forma más o menos ordenada. Y, desde luego, tiene mucha más calidad que los apuntes que un estudiante toma al escuchar al magister.

Quienes hayan tenido que padecer las deprimentes reuniones que en nuestras universidades se han realizado recientemente para organizar la adaptación al modelo Bolonia habrán comprobado que una gran parte de los profesores las han planteado de forma abiertamente lampedusiana: "Vamos a ver lo que tenemos que aparentar que hemos cambiado para poder seguir haciendo lo de siempre". Lo curioso es que también son bastantes (aunque no tantos) los alumnos que defienden el método tradicional con argumentos del tipo: "Es que se nos quedan mejor las cosas al escucharlas que al leerlas". Claro, la falta de función atrofia el órgano. Así que a las afirmaciones pintorescas, respuestas disparatadas: "Entonces, si os parece, yo grabo todas las clases y os las doy para que las escuchéis en vuestro MP3". Entonces los estudiantes sonríen y empiezan a entender lo que es argumentar por reducción al absurdo.

Cuando se les dice el primer día de clase a los alumnos que el principal objetivo de la asignatura es enseñarles a leer, sus rostros expresan el diagnóstico que acaban de hacer: "Este profesor es un cachondo mental que pretende tomarnos el pelo". Días después, tras unas cuantas horas de deliberación sobre los primeros textos que han leído, tras haber dialogado acerca de ellos con el profesor y haber escuchado lo que sus compañeros entendieron en las mismas páginas que ellos han leído, la expresión de los rostros cambia bastante. Expresan entonces el descubrimiento de que leer no es una actividad tan automática como pensaban, que el sentido cambia mucho cuando hay la oportunidad de dar una cuantas vueltas a lo que otros han encontrado en esas mismas páginas que en una primera lectura parecían tener un sentido tan claro.

Podría pensarse que la resistencia a abandonar el sistema tradicional por parte de muchos profesores es debida a que el comentario de textos (propios o ajenos) requiere bastantes horas de interacción con los estudiantes, grupos poco numerosos y, por tanto, mucho más tiempo de docencia presencial para el profesor. Se podría matizar tal objeción, porque lo que requiere el método son horas previas de lectura por el estudiante, pero este tipo de clases requiere menos preparación inmediata que las monologales y además el número de horas de docencia presencial que solemos tener los profesores universitarios (por razones justificadas, desde luego) es bastante menor que el que tienen los de enseñanza media (por no hablar de los horarios de taxistas o camareros).

Pero el verdadero problema quizá esté en la preparación de fondo, pues este tipo de enseñanza lo que de verdad requiere es una sólida base de conocimientos, una capacidad de responder a cuestiones imprevistas, una flexibilidad para interaccionar con el interlocutor sin saber cuál va a ser su próximo paso... Es mucho más fácil y más cómodo memorizar el temario y repetir año tras año las lecciones. Magistrales, claro está.

Pero la pereza y la inseguridad probablemente no sean las únicas razones que se ocultan tras la defensa numantina de las clases tradicionales y la resistencia a las dialogadas. Es curioso que los profesores más proclives a la enseñanza interactiva suelen ser los que reciben más invitaciones a impartir seminarios, ponencias y conferencias fuera de su propia universidad (y fuera de la universidad). Y es curioso también observar la forma en que muchos defensores de las clases tradicionales en formato de soliloquio disfrutan en el momento de repetir sus periódicos monólogos. Gozan intensamente de las horas de clase, con el placer de tener a unas docenas (¡a veces un centenar!) de criaturas escuchando (y anotando) su brioso verbo a lo largo de una hora, sin interrupciones. Decía Freud que nadie es capaz de renunciar sinceramente a un placer que ha conocido. Y hay pocos placeres más dulces que los que acarician el núcleo de la naturaleza humana. Es decir, el narcisismo.

José Lázaro es profesor de Humanidades Médicas en la Universidad Autónoma de Madrid y premio Comillas de Historia, Biografía y Memorias por su libroVidas y muertes de Luis Martín-Santos (Tusquets).

Tuesday, July 20, 2010

Mestizaje

You needn't know French to understand this beautiful song by Julos Beaucarne called "Métissage":
Ta voiture est japonaise,
ta pizza est italienne,
et ton couscous algérien.
Ta démocratie est greque,
ton café est brésilien,
ta montre est suisse,
ta chemise est indienne,
ta radio est coréenne,
tes vacances sont turques, tunisiennes ou marocaines,
tes chiffres sont arabes,
ton écriture est latine,
et ... tu reproches à ton voisin d'être un étranger!

Monday, June 21, 2010

The Good Heart_film

Synopsis: Brian Cox stars as Jacques, the curmudgeonly owner of a gritty New York dive bar that serves as home to a motley assortment of professional drinkers. Jacques is determinedly drinking and smoking himself to death when he meets Lucas (Paul Dano), a homeless young man who has already given up on life. Determined to keep his legacy alive, Jacques deems Lucas is a fitting heir and takes him under his wing, schooling him in the male-centric laws of his alcoholic clubhouse: no new customers, no fraternizing with customers and, absolutely no women. Lucas is a quick study, but their friendship is put to the test when the distraught and beautiful April (Isild Le Besco) shows up at the bar seeking shelter, and Lucas insists they help her out.

Thursday, June 17, 2010

Meu Fado_Miguel Poveda & Mariza

Hooked on Gadgets, and Paying a Mental Price


By Mark Richtel
The New York Times,
June 6, 2010

SAN FRANCISCO — When one of the most important e-mail messages of his life landed in his in-box a few years ago, Kord Campbell overlooked it. Not just for a day or two, but 12 days. He finally saw it while sifting through old messages: a big company wanted to buy his Internet start-up.“I stood up from my desk and said, ‘Oh my God, oh my God, oh my God,’ ” Mr. Campbell said. “It’s kind of hard to miss an e-mail like that, but I did.”
The message had slipped by him amid an electronic flood: two computer screens alive with e-mail, instant messages, online chats, a Web browser and the computer code he was writing. (View an interactive panorama of Mr. Campbell's workstation.)
While he managed to salvage the $1.3 million deal after apologizing to his suitor, Mr. Campbell continues to struggle with the effects of the deluge of data. Even after he unplugs, he craves the stimulation he gets from his electronic gadgets. He forgets things like dinner plans, and he has trouble focusing on his family. His wife, Brenda, complains, “It seems like he can no longer be fully in the moment.”
This is your brain on computers.
Scientists say juggling e-mail, phone calls and other incoming information can change how people think and behave. They say our ability to focus is being undermined by bursts of information... (Read rest of the article by clicking here.)

Saturday, May 22, 2010

12 Events That Will Change Everything

In addition to reacting to news as it breaks, we work to anticipate what will happen. Here we contemplate 12 possibilities and rate their likelihood of happening by 2050.

Key Concepts

  • Several events, both natural and man-made, can happen suddenly and at any time, completely transforming societies.
  • Many of these events will not unfold the way popular conceptions have imagined they will.
The best science transforms our conception of the universe and our place in it and helps us to understand and cope with changes beyond our control. Relativity, natural selection, germ theory, heliocentrism and other explanations of natural phenomena have remade our intellectual and cultural landscapes. The same holds true for inventions as diverse as the Internet, formal logic, agriculture and the wheel.
What dramatic new events are in store for humanity? Here we contemplate 12 possibilities and rate their likelihood of happening by 2050. Some will no doubt bring to mind long-standing dystopian visions: extinction-causing asteroid collisions, war-waging intelligent machines, Frankenstein’s monster. Yet the best thinking today suggests that many events will not unfold as expected. In fact, a scenario could be seen as sobering and disappointing to one person and curious and uplifting to another. One thing is certain: they all have the power to forever reshape how we think about ourselves and how we live our lives...

Sunday, April 25, 2010

Spain in the City

Until 30 April, the Gabarrón Foundation in NYC is showing "Spain in the City", an exhibition devised as a platform and showcase for young Spanish artists currently living in New York City. Gathered in a single space are a variety of artistic languages and ways of perceiving the same reality from different viewpoints and sensibilities. The show thus includes video, photography, painting, sculpture and installations.

Friday, April 09, 2010

An Injustice in Spain

The New York Times
Published: April 8, 2010 Spain’s best-known investigative magistrate, Baltasar Garzón, is now being prosecuted in a politically driven case that should have been thrown out of court.

Judge Garzón is charged with ignoring a 1977 amnesty law when he decided to investigate the disappearances of more than 100,000 people during Spain’s 1930s civil war and the decade of Francoist repression that followed. The charges were brought by two far-right groups who fear an open investigation of the Franco-era record. Unfortunately, one of Mr. Garzón’s fellow magistrates sustained the complaint and brought formal charges this week.

As a result, he will now be suspended from his duties pending trial. If convicted, he could be barred from the bench for up to 20 years, effectively ending a career dedicated to holding terrorists and dictators accountable for their crimes. That would please his political enemies, but it would be a travesty of justice.

The real crimes in this case are the disappearances, not Mr. Garzón’s investigation. If, as seems likely, these were crimes against humanity under international law, Spain’s 1977 amnesty could not legally absolve them. The suspected perpetrators are all dead, and Mr. Garzón long ago halted his investigation, passing jurisdiction to local Spanish courts in the areas where the victims were exhumed.

Mr. Garzón is a fearless and controversial prosecutor who has made many enemies over the years. He has brought cases against Basque and Al Qaeda terrorists, powerful Spanish politicians, Latin American dictators and Russian mafia thugs.

High-profile cases, like his bid to try the former Chilean dictator Augusto Pinochet, appeal to him, and sometimes he overreaches. But his consistent goal has been to deny impunity to the powerful and expand the scope of international human rights law.

Mr. Garzón should be allowed to resume that work at the earliest possible date. Spain needs an honest accounting of its troubled past, not prosecution of those who have the courage to demand it.

Wednesday, April 07, 2010

Irish Pop Singer Sinead O'Connor on Child Abuse

A Brutal Version of Catholicism by Sinead O'Connor The Washington Post Sunday, March 28, 2010

When I was a child, Ireland was a Catholic theocracy. If a bishop came walking down the street, people would move to make a path for him. If a bishop attended a national sporting event, the team would kneel to kiss his ring. If someone made a mistake, instead of saying, "Nobody's perfect," we said, "Ah sure, it could happen to a bishop."

The expression was more accurate than we knew. This month, Pope Benedict XVI wrote a pastoral letter of apology -- of sorts -- to Ireland to atone for decades of sexual abuse of minors by priests whom those children were supposed to trust. To many people in my homeland, the pope's letter is an insult not only to our intelligence, but to our faith and to our country. To understand why, one must realize that we Irish endured a brutal brand of Catholicism that revolved around the humiliation of children.

I experienced this personally. When I was a young girl, my mother -- an abusive, less-than-perfect parent -- encouraged me to shoplift. After being caught once too often, I spent 18 months in An Grianán Training Centre, an institution in Dublin for girls with behavioral problems, at the recommendation of a social worker. An Grianán was one of the now-infamous church-sponsored "Magdalene laundries," which housed pregnant teenagers and uncooperative young women. We worked in the basement, washing priests' clothes in sinks with cold water and bars of soap. We studied math and typing. We had limited contact with our families. We earned no wages. One of the nuns, at least, was kind to me and gave me my first guitar.

An Grianán was a product of the Irish government's relationship with the Vatican -- the church had a "special position" codified in our constitution until 1972. As recently as 2007, 98 percent of Irish schools were run by the Catholic Church. But schools for troubled youth have been rife with barbaric corporal punishments, psychological abuse and sexual abuse. In October 2005, a report sponsored by the Irish government identified more than 100 allegations of sexual abuse by priests in Ferns, a small town 70 miles south of Dublin, between 1962 and 2002. Accused priests weren't investigated by police; they were deemed to be suffering a "moral" problem. In 2009, a similar report implicated Dublin archbishops in hiding sexual abuse scandals between 1975 and 2004.

Why was such criminal behavior tolerated? The "very prominent role which the Church has played in Irish life is the very reason why abuses by a minority of its members were allowed to go unchecked," the 2009 report said.

Despite the church's long entanglement with the Irish government, Pope Benedict's so-called apology takes no responsibility for the transgressions of Irish priests. His letter states that "the Church in Ireland must first acknowledge before the Lord and before others the serious sins committed against defenceless children." What about the Vatican's complicity in those sins?

Benedict's apology gives the impression that he heard about abuse only recently, and it presents him as a fellow victim: "I can only share in the dismay and the sense of betrayal that so many of you have experienced on learning of these sinful and criminal acts and the way Church authorities in Ireland dealt with them." But Benedict's infamous 2001 letter to bishops around the world ordered them to keep sexual abuse allegations secret under threat of excommunication -- updating a noxious church policy, expressed in a 1962 document, that both priests accused of sex crimes and their victims "observe the strictest secret" and be "restrained by a perpetual silence."

Benedict, then known as Joseph Ratzinger, was a cardinal when he wrote that letter. Now that he sits in Saint Peter's chair, are we to believe that his position has changed? And are we to take comfort in last week's revelations that, in 1996, he declined to defrock a priest who may have molested as many as 200 deaf boys in Wisconsin?

Benedict's apology states that his concern is "above all, to bring healing to the victims." Yet he denies them the one thing that might bring them healing -- a full confession from the Vatican that it has covered up abuse and is now trying to cover up the cover up. Astonishingly, he invites Catholics "to offer up your fasting, your prayer, your reading of Scripture and your works of mercy in order to obtain the grace of healing and renewal for the Church in Ireland." Even more astonishing, he suggests that Ireland's victims can find healing by getting closer to the church -- the same church that has demanded oaths of silence from molested children, as occurred in 1975 in the case of Father Brendan Smyth, an Irish priest later jailed for repeated sexual offenses. After we stopped laughing, many of us in Ireland recognized the idea that we needed the church to get closer to Jesus as blasphemy.

To Irish Catholics, Benedict's implication -- Irish sexual abuse is an Irish problem -- is both arrogant and blasphemous. The Vatican is acting as though it doesn't believe in a God who watches. The very people who say they are the keepers of the Holy Spirit are stamping all over everything the Holy Spirit truly is. Benedict criminally misrepresents the God we adore. We all know in our bones that the Holy Spirit is truth. That's how we can tell that Christ is not with these people who so frequently invoke Him.

Irish Catholics are in a dysfunctional relationship with an abusive organization. The pope must take responsibility for the actions of his subordinates. If Catholic priests are abusing children, it is Rome, not Dublin, that must answer for it with a full confession and in a criminal investigation. Until it does, all good Catholics -- even little old ladies who go to church every Sunday, not just protest singers like me whom the Vatican can easily ignore -- should avoid Mass. In Ireland, it is time we separated our God from our religion, and our faith from its alleged leaders.

Almost 18 years ago, I tore up a picture of Pope John Paul II on an episode of "Saturday Night Live." Many people did not understand the protest -- the next week, the show's guest host, actor Joe Pesci, commented that, had he been there, "I would have gave her such a smack." I knew my action would cause trouble, but I wanted to force a conversation where there was a need for one; that is part of being an artist. All I regretted was that people assumed I didn't believe in God. That's not the case at all. I'm Catholic by birth and culture and would be the first at the church door if the Vatican offered sincere reconciliation.

As Ireland withstands Rome's offensive apology while an Irish bishop resigns, I ask Americans to understand why an Irish Catholic woman who survived child abuse would want to rip up the pope's picture. And whether Irish Catholics, because we daren't say "we deserve better," should be treated as though we deserve less.

For a Spanish translation of this article, click here.

Thursday, February 18, 2010

Escuchemos a Umberto Eco

El filósofo y escritor italiano Umberto Eco, quien fue investido este miércoles doctor honoris causa por la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, afirmó que Internet es una "especie de parodia de la enciclopedia que reúne todo el saber del mundo, porque incluye también información falsa", por lo que consideró que el medio ha "fracasado en su intento por ordenar el conocimiento del mundo disponible".

"Con Internet no sabemos quién habla". Las palabras del escritor italiano Umberto Eco tenían ayer un cierto fatalismo. Las posibilidades infinitas de la nueva tecnología ocultan monstruos. El autor de El nombre de la rosa alertó sobre las carencias de la red. "Internet parece, en cierto sentido, la enciclopedia que reúne todo el saber del mundo; pero es también una especie de parodia porque recoge informaciones falsas", afirmó.

"La función de una cultura no es sólo conservar, sino que es también deshacerse de cosas. Una biblioteca es la imagen de una cultura no sólo por los libros que tiene sino también por los libros que no ha querido tener", comentó Eco. La presencia de uno de los intelectuales más carismáticos del mundo, del hombre que concilió los estudios sobre la Edad Media con la reflexión en torno al cómic y la televisión, tiene una enorme capacidad de arrastre. No cabía un alfiler en el paraninfo de la Universidad.

No obstante, el semiótico italiano, quien fue precedido en su discurso de investidura por la laudatio del catedrático de Literatura y Comunicación de la Universidad de Sevilla Manuel Angel Vázquez Medel, rechazó la idea de introducir pautas de control en el universo de Internet, ya que, según aseguró, "el más mínimo criterio supondría la reducción de libertad", por lo que se mostró partidario de "educar a la gente a utilizar críticamente la libertad".

Asimismo, el autor aludió durante su discurso, pronunciado en italiano, al "sueño de toda filosofía y de toda ciencia por conocer y definir las cosas por su esencia", aspiración que ilustró haciendo un recorrido por las diferentes herramientas que ha utilizado el ser humano para realizar un compendio del conocimiento existente, entre ellas, la enciclopedia durante el Barroco.

Destacó el Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades las relaciones entre la enciclopedia barroca y la World Wide Web, indicando que la red no es un sistema ordenado de géneros y especies, sino una lista "infinita e indefinida" de fenómenos, definiciones, descripciones o propiedades. "La web es incapaz de reducir al orden su propia multiplicidad ni nos ofrece instrumentos para crear desde su caos un orden posible", afirmó, reconociendo, sin embargo, que "cualquier orden posible de nuestros conocimientos tendrá que ser elaborado usando la enciclopedia infinita de la web, pero sin sucumbir al vértigo de su laberinto". Eco llevó a un paraninfo lleno de cuadros de reyes y escenas religiosas el aire fresco de un siglo XXI marcado por Internet y el sueño de muchos hombres y mujeres de no perder su libertad.

Saturday, February 13, 2010

WORLD PRESS PHOTO 2009

The international jury of the 53rd annual World Press Photo Contest has selected a photo by the Italian photographer Pietro Masturzo as the World Press Photo of the Year 2009. The picture depicts women shouting in protest from a rooftop in Tehran on 24 June. The winning photograph is part of a story depicting the nights following the contested presidential elections in Iran, when people shouted their dissent from roofs and balconies, after daytime protests in the streets. The story as a whole was awarded first prize in the category People in the News.

Thursday, February 04, 2010

Sin fútbol_análisis

DAVID TRUEBA

El País, 04/02/2010

Hace años traté de patentar con un amigo la semana de ocho días. Nos pareció un invento prodigioso. Se trataba de añadir un día más a la semana donde nos permitiríamos todos los vicios y placeres acumulables, sin ninguna de las obligaciones. Porque el domingo no bastaba. El domingo fue desde su origen un día saturado de obligaciones disfrazadas de aficiones. Basta con mirar la cantidad de compromisos que uno adquiere con la religión, la familia, la ciudad, el comercio y el entretenimiento, para desacreditar el domingo. El octavo día nos iba a garantizar que ya nunca más nos sentiríamos tan terriblemente tristes los domingos por la tarde viendo cómo se nos escapaba la vida entre los dedos. Ahora es urgente retomar la idea. Sobre todo desde que en reunión extraordinaria de la LFP, que no es un partido trostkista, sino la Liga de Fútbol Profesional, se decidiera ampliar al lunes y al viernes la retransmisión de partidos por televisión. Necesitamos el octavo día por la sencilla razón de que necesitamos un día sin fútbol, ¿es que nadie lo entiende?

El fútbol y la tele viven la historia de proxenetismo más esclarecedora de nuestra civilización. El fútbol da audiencia y fidelidad a los canales. A cambio la tele les da dinero. Pero, como en cualquier negocio turbio, las cuentas nunca salen. Los clubes de fútbol tienen una deuda que supera los 2.000 millones de euros y las televisiones aseguran que emitir fútbol al precio que está no les sale rentable a menos que sea en canales de pago exclusivos. Como muestra de la importancia capital no existen leyes que se aprueben a más velocidad que las que conciernen al fútbol y la tele. Basta un plumazo y sin debate ni enmiendas se cambia lo que haya que cambiar. Y no es de ahora, hace años la doctrina Cascos impuso que España necesitaba un partido de fútbol en abierto porque el interés general es redondo y se maneja con los pies. Ay, si el interés general fuera otra cosa. Ahora vamos a tener fútbol en la tele todos los días. Y no sé ustedes, pero yo sigo soñando con el octavo día, ése en el que hasta Dios o Messi o Cristiano Ronaldo descansan y nos dejan en paz.

Sunday, January 10, 2010

Laughter Therapy_Risoterapia :)


Hay quienes dicen que hacerlo de pie fortalece la columna,
boca abajo estimula la circulación de la sangre,
boca arriba es más placentero,
hacerlo solo es rico pero egoísta,
en grupo puede ser divertido,
en el baño es muy digestivo,
en el coche puede ser peligroso,
hacerlo con frecuencia desarrolla la imaginación,
entre dos enriquece el conocimiento,
de rodillas resulta doloroso,...
sobre la mesa,
sobre el escritorio,
antes de comer o en la sobremesa,
sobre la cama o en la hamaca,
desnudos o vestidos,
sobre el césped o la alfombra,
con música o en silencio,
entre sábanas o en el armario.
Hacerlo siempre es un acto de amor.
No importa la edad,
ni la raza,
ni el credo,
ni el sexo,
ni la posición...

¡Leer... leer es un placer, siempre!
Hay que leer más.
Leer es +

Viñeta Interferencias, El Roto

The Aroma of Tea_animation short


Amazing animation short film by Michael Dudok de Wit (Holland, 2006), 3 min.