Monday, September 28, 2015

Barça is not Catalonia

By JOHN CARLIN


“Religion is regarded by the common people as true, by the wise as false, and by the rulers as useful.” Seneca.

There is a certain kind of Brit who loves Spain and is captivated by Spanish soccer. But having more than enough entertainment with the porcine predicaments of their prime minister and such like, they don’t normally demonstrate the least bit of interest in Spanish or Catalan politics. Suddenly, though, learning through the media that Catalonia is flirting with independence, and that the famous clásico match between Barcelona and Real Madrid could disappear, has left them disconcerted. They want to know more. So in an attempt to clear up doubts and encourage understanding between nations we here today offer a guide, in Q&A format, for those Britons and other foreigners perplexed about the current Spanish political scene.



Question. Sometimes before a match in Barcelona’s stadium an enormous banner appears proclaiming that “Catalonia is not Spain.” The funny thing is that after that you see the team line-up and it’s clear that “Barça is not Catalonia.” How do you explain that?

Answer. Simple. On the one hand, Barça is the closest thing Catalans have to a national army. On the other, its coach is from Asturias, its captain is from Castilla-La Mancha, its best player is Argentinean, other players in the starting XI were born in Brazil, Uruguay, Croatia, Germany and Chile, it has just signed a Turkish midfielder, and the person who has most influenced its style of play is Dutch.

Q. Sorry, but that doesn’t make sense. Or is that everyone who dresses in Barça’s colors automatically feels Catalan?

A. Not everyone, but it is true that some have made their own the custom prevalent among certain nationalist politicians of fiddling their taxes. Though, of course, people do that everywhere Spain, which you might interpret as a unifying rather than a dividing factor.
Q. In reality, we tourists who have traveled round Spain don’t see any differences between Catalans and the rest. Are we wrong?
A. Not much. All of them worship jamón ibérico, Rioja wine, lingering lunches, nocturnal knees-ups, the agreeable sense of self-satisfaction that provokes outrage. Another thing they share is that when it comes to adopting political positions their mental processes are guided more by faith that the facts.
Q. So, just like in soccer then. But if they’re crazy about jamón from Extremadura and Huelva, why don’t the Catalans want cities as beautiful as Trujillo, Córdoba, Seville, Granada and Segovia to remain part of their cultural heritage?
A. Because they don’t travel to these places. They don’t value them and they hate giving them money from their taxes. Nationalism obstructs the mental channels that reason flows along. That goes for Spanish nationalism, too.
Q. Is there Spanish nationalism?
A. Yes. Nationalism is competitive, paranoid and classifies the human beings of the rival identity as if they were insects. Which is why you hear people in Madrid or Cádiz say that “the Catalans” are all one way, and people in Barcelona or Girona say “the Madrileños” are all another. Nationalism is defined more by antagonism towards the other than the love that one feels for one’s homeland. One example: a fervent Barça fan is happier when Real Madrid loses than when their own team wins.
Q. Why do so many Catalans want independence now?
A. The rejection by a few Madrid judges of an agreement between Catalonia and the rest of Spain; the uncertainty and anxiety over solutions that the economic crisis has generated; the incompetence of the ruling Spanish party; José Mourinho.
Q. Mourinho?
A. There was never more hatred in the Madrid-Barça relationship — the most visible measure of the rivalry between Catalonia and the Spanish state — than when the Portuguese coach was there fanning the flames.
Q. If Catalonia breaks away, will catastrophe happen? Will we sayadiós to the clásicos between Real and Barça?
A. According to the mood in the rest of Spain today, yes. They will say, “OK, if Catalonia is not Spain, Barça is not in the Spanish league.”
Q. But as we have already confirmed, Barça is not Catalonia. Leo Messi, Neymar, Luis Suárez and company will not want to play in a Catalan mini-league. They will go to Manchester United, Chelsea or… Real Madrid, no?
A. The risk is real. Let’s see how it influences the Catalan electorate.
El País in English, Sunday 27th September, 2015

Friday, September 18, 2015

Dímelo en inglés … si sabes.

Un reportaje de MARIA CRESPO 
El Mundo, 22 de mayo de 2015

Seguro que conocen esa anécdota según la cual Miguel de Unamuno mencionó a William Shakespeare durante una conferencia y pronunció el apellido inglés más famoso del mundo leyéndolo en español. Cuál fue su sorpresa cuando un oyente le corrigió -por ejemplo: "eso no se dice exactamente así, caballero"- y el genio de la literatura decidió, dicho y hecho (said and done), continuar la exposición en un perfecto, británico -y para la mayoría del público, incomprensible- inglés.
Aunque la exactitud de la anécdota no ha sido científicamente probada -entonces no existían mecanismos para grabarlo todo, incluso lo importante- sirve para explicar uno de los problemas de España con el inglés. Por un lado, el sentido del ridículo que se apodera de todo aquel que quiere expresarse en la lengua de Shakespeare pero teme hacerlo mal. Por otro, explica cómo, en la práctica, la mayor parte del público, es decir, de la población, es incapaz de seguir un discurso o una simple conversación en inglés. Según el CIS de 2014 (últimos datos disponibles), un 61,4% de los españoles ni habla, ni escribe, ni lee en inglés.

POLÍTICOS QUE ¿HABLAN? INGLÉS

Sin embargo, hay un grupo de población que, por su trabajo y por su papel ejemplarizante, debería poder desenvolverse en inglés fuera de España. Para algo nos representan. No me refiero a los candidatos eurovisivos, sino a los políticos españoles que, según la Unión Europea va ganando competencias a los estados miembros, gobiernan, cada vez más, desde una políglota Bruselas.
Pero, del 'it's very difficult todo esto' (Mariano Rajoy, 2012) al 'relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor' (Ana Botella, 2013), el inglés de los políticos españoles es, prácticamente, un oxímoron. Sólo uno de los cinco presidentes que han gobernado España desde 1975 dominaba el inglés: Leopoldo Calvo-Sotelo.
"Es un fiel reflejo del nivel de inglés de los españoles en general. Cuando critican a un político que está intentando hablar inglés es porque consuela ver que un político lo está pasando mal. Es muy importante que la futura clase política tenga un dominio del idioma porque es frustrante codearse con gente importante en la toma de decisiones y no poder influir en ellos usando matices y sin estar pendiente de un intérprete", considera Richard Vaughan.
Este tejano perfeccionista y sonriente llegó a España en 1972, su último año universitario. Empezó a dar clases de inglés por necesidad, en una academia madrileña, primero, y en una central nuclear, después, hasta que en 1977 fundó Vaughan Systems, el primer proveedor en España de formación del inglés para directivos. "Si el presidente dirige bien, lidera bien, le perdono la falta de inglés", bromea, algo sarcástico.
Pero, ¿son todos los representantes igual de 'torpes'? "Lo importante es que entienda a la persona que le está hablando. Que la comunicación fluya", opina Zac Tobias, profesor y autor del blog hablamejoringles y que, a petición de este periódico, va examinando el inglés de distintos políticos. "Les recomendaría que se fijasen en las palabras que tienen que ver con su campo, con la política o con la economía", dice Tobias. Además, hay excepciones: el Rey Felipe VI -"habla bien en cualquier contexto", Esperanza Aguirre - "domina el idioma"- o Artur Mas.
GEOGRAFÍA DEL INGLÉS EN EL MAPA MUNDIAL
La mayoría de las razones están en la Historia. También las que explican la diferencia del nivel de idiomas entre España y, por ejemplo, los países nórdicos. Según el ranking anual EF-EPI que mide el dominio del inglés en 63 países, España ocupa el puesto número 20. En los primeros puestos, Dinamarca, Holanda, Suecia, Finlandia, Noruega y Polonia.
Para Vaughan, uno de los motivos que explica que los países nórdicos tengan siempre mayor puntuación se debe a que éstos, "históricamente pequeños en extensión y población han tenido una dependencia muy fuerte del exterior para su riqueza", lo que ha facilitado que adquirieran "un código genético hacia el bilingüismo o el multilingüismo".
Sara de la Rica, catedrática de Economía que participó en el Estudio Europeo de Competencia Lingüística (2012), también apunta en esta dirección: "España ha estado tradicionalmente poco expuesta al sector exterior. Pero esto es lo que a partir de ahora cambia radicalmente. El sector exterior es el único que ha aguantado la crisis y en el mundo digitalizado actual el mercado al que vendes tu producto o servicio es el mundo. Y en este mundo el inglés domina".
Otro índice, esta vez de la Comisión Europea, secunda esta idea. Solo un 18% de la población española es capaz de mantener una conversación en dos o más lenguas, frente al 77% de Holanda o el 58% en Dinamarca. (Vea aquí los gráficos)
"España, Alemania, Rusia, Japón o Argentina son países con grandes mercados interiores que no han tenido la necesidad histórica de ser bilingües. Pero ahora todo gira en torno al inglés en todos los ámbitos, desde los más tecnológico a lo más cultural. Es conveniente que los sistemas educativos se vuelquen buscando cómo resolver este tema", continúa Vaughan. De nuevo, otro ranking lo refrenda. El BEI (Business English Index) mide el inglés que se habla entre no nativos en el mundo de los negocios. En una escala del 0 al 10, España, con una nota del 4,43, suspende. El nivel más alto lo tienen países como Noruega (7,06), Holanda(7,03), Bélgica (6,45) o Finlandia (6,39).

SABER INGLÉS TE BENEFICIA EN EL TRABAJO

El índice BEI antes citado, basado en encuestas a 212.000 trabajadores, llega a conclusiones como que, de media, el tiempo que se ahorra por tener un conocimiento alto del inglés es de dos horas o más por semana. Segundo, que son cada vez más las empresas que proporcionan formación en idiomas a sus empleados (de cualquier rango salarial). Tercero, el nivel de conocimiento de este idioma varía según la industria.(Vea aquí los gráficos) Así, el sector aeronáutico, tecnológico y financiero son aquellos en los que mejor inglés se habla. A la cola, los medios de comunicación, el sector inmobiliario y los funcionarios públicos y representantes gubernamentales. (¿Le suena de algo?)
Dominio del inglés(entre no nativos) por países. La nota media del mundo es un 4,75/10, que equivale a un nivel básico. Según este indicador los países que reiteradamente puntúan alto en inglés son: Filipinas, Noruega, Holanda, Reino Unido y Australia. Puntúan, sistemáticamente, bajo: Honduras, Colombia, Arabia Saudi, México, Salvador y Chile. España obtiene un 4,43. Respecto a ediciones anteriores, el porcentaje de trabajadores que tienen un nivel principiante baja de un 38% a un 30%.
Según un estudio realizado por ABA English (academia online) entre más de tres millones de alumnos, el 59% de los españoles que estudia inglés lo hace para buscar un nuevo trabajo o para promocionarse en el que tiene. Además, el 26% de los encuestados confiesa que el no saber inglés le ha cerrado puertas en el ámbito laboral. Otro estudio, realizado por 'The Economist' (en concreto, por 'Economist Intelligence Unit) subraya que el tener fluidez en, al menos, una lengua extranjera, es indispensable para el 39% de los directivos que deciden contratar a nuevos empleados.
"En el mundo de los negocios se interactúa con clientes internacionales. Las empresas son cada vez más globales y necesitan un idioma común que sepa enfrentarse a problemas cada vez más transversales", defiende Martin Boehm, decano de Programas de IE Business School, una de las escuelas de negocios más prestigiosas de España y de Europa. El 80% de sus programas de postgrado se imparten en inglés. Exactamente el doble que hace 10 años. Sus alumnos proceden de 106 países distintos.
Según la primera Encuesta sobre Movilidad Internacional de los Estudiantes (publicada hace algunos meses con datos de 2014), el principal país de destino de los estudiantes españoles -de los 18 a los 34 años- es Reino Unido (81,7% de los desplazamientos). "Hay una demanda innegable", explica Boehm, al tiempo que subraya que "un conocimiento muy técnico del idioma se queda obsoleto cada vez más rápido. Se impone una visión generalista del inglés".

¿CÓMO SE ENSEÑA INGLÉS EN ESPAÑA?

Si usted tiene unos 30 años recordará a aquel entrañable extraterrestre verde que se alimentaba de relojes. Nuestro amigo Muzzy. Desde aquella popular serie de la BBC al 'That's English', pasando por las clases de inglés que se limitaban a aprender la lista de los 'false friends' (que no son los amigos que te critican por la espalda, sino las palabras que, por escribirse de forma parecida en inglés y en español, a menudo empleamos mal), la metodología de la enseñanza del inglés ha cambiado mucho.
En términos muy generales, podría decirse que, de estar centrada en la gramática y la memorización ha evolucionado para enfocarse en la comunicación oral, o, simplemente y de forma más natural, en la exposición e inmersión en la lengua extranjera."La gramática es árida y provoca que a muchos chavales el inglés no les guste. Se debe comenzar por aprender a hablar y a entender. Aprovechar y enseñar con juegos y, por tanto, que los niños, desde muy pequeños, muestren actitudes positivas frente a una lengua que es fundamental dominar. No basta con conocerla más o menos, será preciso dominarla", ejemplifica De la Rica.
En el Estudio Europeo de Competencia Lingüística Sara de la Rica estudia las limitaciones en materia lingüística que existen en nuestro país. Para ello, compara los resultados de los alumnos de secundaria españoles y los suecos -uno de los países que mejor se desenvuelve con este idioma-.
Consejos para aprender inglés (por Guy Heath, teaching centre manager del Centro de Adultos del British Council)
  • "Prefiero no hablar en inglés y callarme, antes que hacer el ridículo"" La única forma de mejorar tu fluidez es practicar, así que si te niegas a hablar en inglés es muy difícil que llegues a tener un buen nivel nunca.
  • "Me cuesta hablar correctamente , cometo muchos fallos gramaticales": Lo importante es que te entiendan, no que hables perfectamente. Primero, ten en cuenta que muchas veces hablarás inglés con gente que no es angloparlante. Segundo, si quieres mejorar tu nivel de inglés, hay que pasar por dos fases: la primera, saber distinguir entre lo correcto y lo que no lo es y, la segunda, lograr subsanar tus errores a la hora de hablar. Y, sobre todo, no hay que desanimarse.
  • "No tengo una buena pronunciación": No pasa nada si se te nota el acento, salvo que cueste mucho a la gente entenderte. Además, el inglés es más complicado fonéticamente que el español y la relación entre el idioma escrito y la pronunciación es mucho menos exacta. Consejos: exponer el oído al máximo al inglés hablado y tener metas realistas. Si estás obsesionado con una pronunciación perfecta, difícilmente apreciarás tus mejoras.
Observa que los alumnos suecos tienen menos deberes y horas de inglés a la semana que los españoles lo que, en contra de lo que cabría pensar, mejora sus competencias en el idioma. También, que los padres suecos tienen mejor nivel de inglés que los españoles, que no es otra cosa que decir que sus hijos hablan mejor que usted y los futuros hijos de sus hijos mejor todavía .(Cosas de la evolución)
Pero ¿qué se podría hacer mejor? Según De la Rica: "que los programas de televisión no se tradujeran al castellano. Cuanta mayor exposición de los niños al idioma mayor es el aprendizaje y su calidad. Es importante la actitud de los progenitores, ellos marcan claramente las prioridades y las pautas cuando los chicos son menores. El otro factor es la escuela: Y aquí sí creo que hay mucho en lo que mejorar. Es preciso hacer más uso de las TICS e insistir más en la comunicación que en la gramática al menos al principio".
Vaughan es mucho más drástico. Apuesta por oír, oír, oír. "Desde los 3 años hasta los 13 años no se vería la palabra escrita. Todo sería auditivo". Defiende que, puesto que el objetivo es que nuestro mejor inglés lo alcancemos cuando entramos en el mercado laboral (20-25 años), no hay que pretender ni obsesionarse con que "un niño de 11 años sepa inglés muy bien. En los primeros años, oído. Y en la pubertad, cuando la mente es más analitica, más juiciosa, entonces introducimos la palabra escrita y empezamos a estructurar el idioma".

Wednesday, September 16, 2015

Why do the Spanish “shit in the sea”?

Spaniards use them on a daily basis, but often don’t know the first thing about their origins. They get angry and exclaim “me cago en la mar” (I shit in the sea), they do something clumsy and exclaim “llevo una torrija encima” (I’m walking around with a fried slice of milk-soaked bread on my head).


I was fascinated by those phrases, which, to the ears of a foreigner, sound so very outlandish”
They even say things like “pollas en vinagre,” which is particularly difficult to explain to a foreigner, as it could be translated as pickled dicks.
The average Spanish speaker from the Iberian peninsula may not stop to reflect on some of the expressions that come out of his or her mouth, but to other people, some of these idioms can be truly shocking.



A buenas horas, mangas verdes: green sleeves in good time? Click on the photo for an English translation.
This is precisely what happened 10 years ago to Héloïse Guerrier, who graduated in Hispanic studies in Paris, moved to Spain, and now co-runs a comic book publishing house called Astiberri.
“I was fascinated by those phrases, which, taken out of their original context, or to the ears of a foreigner, sound so very outlandish. They really knocked me out,” she recalls.



So she decided to explore their origins and put her findings down in a book, with illustrations by David Sánchez, an author of comic books.
“When you stop to think carefully about the words that make up these idioms, you realize there is a major leap from the literal meaning to the figurative meaning, and that’s where it gets funny,” she says.
That was the genesis for Con dos huevos (or, With two eggs), a hard-to-classify book that combines etymological curiosities with hilarious images depicting some of the absurd situations created by Spain’s popular language.


It seems to me that colloquial expressions in Spanish are rather more crude and forceful”
Con dos huevos did not manage to cover it all, however. “Since a lot of expressions were left out, we decided to put together a second collection of uproarious expressions, Cagando leches [Shitting milks].
“My goal was to be very literal,” explains David Sánchez, whose illustrations add greatly to the hilarity. “I tried not be deliberately funny or draw caricatures, although it’s true that the tone of the illustrations is rather humorous.”
What makes these expressions different from those of other countries? Do Spaniards use a more obscene language than the French or the English, for instance? The short answer is: yes.



Mojar el churro: to wet your dick? Click on the photo for an English translation.
“Every language has its ready-made expressions,” explains Héloïse. “There’s the ‛It’s raining cats and dogs’ in English and the ‛construire des châteaux en Espagne’ [building castles in Spain] in French, but it seems to me that colloquial expressions in Spanish are rather more crude and forceful.”
Another fact that caught her attention, she notes, was that “quite a few expressions have to do with scatology, food and religion. I think that popular colloquial expressions say a lot about a culture, its taboos and its obsessions.”



Estar en Babia: to be distracted or out of touch with the world. Click on the photo for an English translation.
Think about that next time you talk about “hostias como panes” (consecrated wafers the size of bread loaves) or “cágate, lorito” (take a dump, little parrot).
Another good thing about Cagando leches is the way it shows how the Spanish language naturally creates weird and twisted images.
“I was struck by the surrealist, almost unsettling side of some idioms, if you take them literally,” says the author.



Tirar la casa por la ventana: to throw your house out the window?
We are talking about expressions like “tener los cojones de corbata” (to wear your balls as a necktie) or the above-mentioned “pollas en vinagre,” which is one of Guerrier’s favorites.
“It’s true it sounds quite bad, but the truth is, it has nothing to do with male genitals!” she reveals. The “pollas” in question are actually a type of bird also known as “gallineta,” which is pickled in some parts of Spain.


“No tengo el chichi para farolillos,”  literally says “my pussy is not in the mood for Chinese lanterns”
But even they ran into the odd expression that was impossible to convey in images, such as “No tengo el chichi para farolillos,” a phrase that was coined by television screenwriters and which roughly means “this is the wrong moment for that,” but literally says “my pussy is not in the mood for Chinese lanterns.”
“The truth is, I couldn't see a convincing way to illustrate this, despite going over and over it because it was an expression that Héloïse wanted to include in the book,” says David Sánchez.
By Guillermo Arenas, El País in English, June 24th 2015

Tuesday, September 15, 2015

All it takes is 10 mindful minutes

When is the last time you did absolutely nothing for 10 whole minutes? Not texting, talking or even thinking? Mindfulness expert Andy Puddicombe describes the transformative power of doing just that: Refreshing your mind for 10 minutes a day, simply by being mindful and experiencing the present moment. (No need for incense or sitting in uncomfortable positions.)

Tuesday, September 01, 2015

The Truth About the Harry Quebert Affair_novel

A masterpiece I couldn't put down this summer! A must-read!

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The New York Times, April 24, 2010


WHEN I started out as a TV reporter in Nashville in 1973, a death from drunken driving was big news. One person killed by a drunken driver would lead our local broadcast. Then, as the number of drunken driving deaths across the country continued to rise, the stakes for coverage got even higher. One death wasn’t good enough anymore. Two deaths — that would warrant a report. Then a whole family had to die before the news would merit mention at the top of the broadcast. The country, all of us, had gotten used to the idea of drunken driving. I just kept thinking: How many people have to die before we “get it”?

Fortunately, we did get it, and since 1980, the number of annual traffic fatalities due to drunken driving has decreased to under 15,500 from more than 30,000. But in recent years, another kind of tragic story has begun to emerge with ever greater frequency. This time, we are mourning the deaths of those killed by people talking or sending text messages on their cellphones while they drive.

Earlier this month, I visited Shelley and Daren Forney, a couple in Fort Collins, Colo., whose 9-year-old daughter, Erica, was on her bicycle, just 15 pedals from her front door, when she was struck and killed by a driver who was distracted by a cellphone. I think about Erica’s death and how senseless and stupid it was — caused by a driver distracted by a phone call that just couldn’t wait.


Sadly, there are far too many stories like hers. At least 6,000 people were killed by distracted drivers in 2008, according to the National Highway Traffic Safety Administration, and the number is rising. A lot of good work already is happening to try to change this. President Obama signed an executive order banning texting while driving on federal business. Transportation Secretary Ray LaHood is pushing for tougher laws and more enforcement. States are passing laws, too. Local groups are gaining strength, spurred by too many deaths close to home.

But we are hesitant to change. I saw this firsthand when I instituted a policy at my company that forbids employees from using their phones for company business while driving. I heard countless stories about how hard it was for people to stop talking and texting while driving. Everyone is busy. Everyone feels she needs to use time in the car to get things done. But what happened to just driving?

It was difficult for my employees to adjust, but they have. Life is more precious than taking a call or answering an e-mail message. Because even though we think we can handle using our cellphone in the car, the loss of thousands of lives has shown we can’t.

So many issues that we have to deal with seem beyond our control: natural disasters, child predators, traffic jams. Over the years, I’ve done shows on just about all of them. But this is a real problem we can do something about and get immediate results. All we have to do is hang up or switch off. It really is that simple. Once we do that, not another son or daughter will have to die because someone was on the phone and behind the wheel — and just not paying attention.

So starting from the moment you finish this article, and in the days, weeks and years that follow, give it up. Please. And to those who feel like this is asking too much, think about your own child just 15 pedals from your front door. Struck down.

Oprah Winfrey is the chairman of Harpo Studios and the host of “The Oprah Winfrey Show.”

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