Saturday, June 30, 2012

COLDPLAY Concert Opening, Madrid 2012

Saving Tips When Travelling in the UK


Gran Bretaña es uno de los centros del turismo mundial. Aun así, es posible librarse de pagar unas cuantas libras durante su estancia. Sólo es cuestión de organizarse y seguir esta guía. He aquí diez consejos para no destrozar el bolsillo y ahorrar en una escapada en toda regla a Gran Bretaña.
  1. Buscar alojamientos caseros
    Si el precio de algunos hoteles no acaba de convencerle, puede optar por apartamentos de alquiler perfectos para estancias cortas. Uno es el Central Executive S de Holiday Velvet, en plena City y una verdadera ganga: 150 euros la noche para un máximo de tres personas. También puede probar en una casa particular con Airbnb, que lleva ya cinco millones de reservas gestionadas. En Uptown Reservation presumen de conseguir habitaciones en elegantes residencias privadas de los mejores barrios de la capital inglesa desde 125 la noche por una habitación doble. Por su parte, Wolseley Lodges http://www.wolseylodges.com/pages/home.aspx ofrece un servicio similar en casas de campo por todo el país.

  2. Preparar el viaje por adelantado
    En Reino Unido los precios de los billetes de tren varían en función de la fecha de reserva, así que dejarlos para última hora puede deparar alguna sorpresa. Por eso, el BritRail ofrece trayectos ilimitados durante su periodo de validez por 95 euros. También hay otras opciones más restringidas: para Inglaterra, Escocia y Gales por separado o para viajeros con base en Londres. Cuestión de cada viajero.

  3. Pasear sobre dos ruedas
    Cada vez más londinenses recorren las calles de su ciudad a lomos de las bicicletas Barclay's, bautizadas popularmente como bici-Boris en honor al alcalde de la ciudad, Boris Johnson. Se puede acceder en cualquiera de sus estaciones con una tarjeta de crédito desde sólo una libra al día.

  4. Comprar una 'Oyster Card'
    El transporte público en Londres no es precisamente el más barato del mundo. Por eso, merece la pena sacarse la tarjeta electrónica Oyster, que limita los costes diarios al mejor precio disponible. Sirve tanto para autobuses como metro y tren. Y los niños menores de 10 años acompañados con un adulto viajan gratis, siempre que posean la tarjeta.

  5. Visitar museos (gratis)
    La entrada a las colecciones permanentes de lugares tan emblemáticos como la Tate Gallery, el Museo Británico British Museum o la National Gallery no le costará ni un euro. Bueno, ni una libra. El Millennium Centre de Cardiff, la Burrell Collection de Glasgow o la Lowry Gallery de Manchester son otras opciones para empaparse de cultura sin hurgarse en los bolsillos.

  6. Sacarse el 'London Pass'
    Más de 60 atracciones de la capital británica le esperan con el London Pass. El ahorro total es de 600 euros y, además, se librará de hacer colas. Si lo adquiere en la web de Visit Britain Shop antes del 30 de junio de este año, se añadirá un 10% de descuento.

  7. Ser aventurero con los menús
    Salir de cena durante las Olimpiadas de Londres no tiene por qué ser prohibitivo. En la tienda de Visit Britain se vende el Pasaporte de Pubs que facilita una comida y una bebida en un pub tradicional por 13 euros. En el Este de Londres hay varios establecimientos donde comer por menos de 10 libras. Tiene para elegir: desde granjas urbanas como Farm:shop a cafés para modernos como The Counter pasando por templos hindúes como el restaurante Shayona o caravanas retro (Fatboy's Diner). La oferta es lo suficientemente variada y asequible como para no volver a quejarse por la comida inglesa.

  8. Entradas con descuento
    Hay dos opciones para disfrutar de una entrada a algún espectáculo con un importante descuento. La primera es madrugar y acercarse hasta TKTS, en Leicester Square. Este quiosco facilita entradas a precio reducido para obras de teatro y musicales en cartel ese mismo día. Otra posibilidad es mantenerse al tanto de las rebajas y las ofertas 2x1 de la tienda de Visit Britain.

  9. Viajar con guía personal
    Móntese su propio tour guiado por todo el país descargándose itinerarios en MP3. Tiene un montón para elegir: sobre el estadio Old Trafford de Manchester, paseos por Bath, Oxford y Cambridge o la mejor manera de recorrer Londres en bus y a pie son algunas de las audioguías más populares.

  10. El lujo de un picnic en Kew Gardens
    Si hay algo que sobra en Gran Bretaña son deliciosos parques donde pasar las horas muertas. Y más en verano. Puede acercarse a cualquier supermercado y hacerse con algún delicatesen en toda regla con el que montar un picnic típicamente británico. Y una última pista: a partir de las cuatro de la tarde suelen tener sándwiches a precios reducidos. (Fuente: El Mundo)

Friday, June 22, 2012

Suspenso en inglés

R. M. de Rituerto y J. A. Aunión
El País, 27 de junio de 2012

A veces hay que hacer las preguntas obvias, aunque las respuestas sean obvias. ¿Cree usted que hablar idiomas es muy útil? Sí, responden el 88% de los europeos en un Eurobarómetro. ¿Y les resultará a sus hijos útil para su futuro? 98% de asentimiento. Pero del dicho al hecho hay un gran trecho. Menos de la mitad (42%) de los adolescentes de 14 países europeos tienen competencia suficiente en una lengua extranjera, porcentaje que se vuelve a reducir a la mitad (25%) entre los capaces de manejar un segundo idioma. Y los españoles, como siempre, están entre los que más dificultades tienen: solo el 27% de los estudiantes del último curso de la ESO se maneja con independencia en inglés (y son menos, el 24%, si nos fijamos solo en la comprensión oral). Están sin duda muy lejos del 82% de los suecos.

Hace una década, el Consejo Europeo celebrado en Barcelona en marzo de 2002 acordó enseñar a los niños del continente al menos dos lenguas extranjeras desde edad temprana. El primer análisis sobre los progresos, hecho público ayer, revela que queda mucho camino por recorrer.


Fuente: Ministerio de Educación / EL PAÍS
Las cifras reales pueden ser distintas porque, por razones no explicadas, en el estudio solo han participado 14 de los Veintiocho (Croacia se sumará a la UE dentro de un año y está entre los consultados), aunque han sido cotejados 54.000 estudiantes.
Los alumnos españoles no son los peores en el juego multilingüístico —donde menos se habla otra lengua es Hungría (65% de monolingües), Italia (62%), Reino Unido, Portugal (61%) e Irlanda (60%)— pero sí están, sin duda, en el furgón de cola.
“España debe mejorar sus resultados con el inglés, sobre todo en la comprensión oral”, dice el informe. De los tres ámbitos que mide el estudio, el oral es el peor: casi un tercio de los alumnos de 14 años tienen el nivel de competencia más bajo (solo por delante de Francia); en compresión lectora es el 18% y en escritura, el 14%. En la cifra combinada de las tres categorías ofrecida por la Comisión Europea, apenas uno de cada cuatro estudiantes españoles (27%) alcanza a manejar el inglés con comodidad.

¿Por qué a los españoles se les dan tan mal los idiomas? El estudio europeo da algunas claves que, aunque apuntan en gran medida a factores externos a la escuela, no eximen a esta de su parte de responsabilidad en los malos datos publicados ayer. El hecho de que el español sea una lengua de una enorme potencia internacional, y, sobre todo, lo poco que dominan el inglés los padres de los alumnos suponen una gran losa para el aprendizaje del idioma, aseguran las profesoras de la Universidad del País Vasco Sara de la Rica y Ainara González en uno de los trabajos que ha encargado el Ministerio de Educación español para analizar el informe. Las académicas comparan los resultados de España con el mejor clasificado en el ranking: Suecia.

Así, contra esos condicionantes externos (el dominio de la lengua por parte de los padres y la potencia internacional del español) de poco parece servir que los alumnos españoles empiecen a estudiar inglés antes (a los tres años frente a los seis o siete en Suecia), que den más horas de clase (unos 50 minutos más a la semana) y que hagan casi el doble de deberes (3,11 horas semanales frente a 1,8 del país escandinavo).

La otra gran variable que suele explicar las diferencias es el contexto socioeconómico y cultural. Tres comunidades españolas aumentaron la muestra de alumnos en el examen para tener datos propios: Navarra, una de las regiones más ricas, está prácticamente en la media europea, y Canarias y Andalucía, más pobres, aparecen muy por debajo de esa media.

Sin embargo, la escuela tiene también mucho que mejorar. Y no solo porque “los recursos humanos, materiales y financieros” condicionan las diferencias, según el informe elaborado por el ministerio. Sino, además, porque el hecho de que las clases extraescolares de inglés supongan una gran ventaja para quien las toma puede significar que “algo podría estar fallando en la metodología de las aulas españolas, quizá con un enfoque todavía demasiado tradicional”, según De la Rica y González.

“La escuela debe contribuir a articular los contextos de aprendizaje también en el contexto familiar y comunitario”, explica por teléfono el profesor de la Universidad de La Laguna Plácido Bazo. Y pone un ejemplo: “Si le estoy enseñando a mis alumnos en clase de inglés la diferencia entre comida saludable y no saludable, les puedo dar listas de vocabulario para que se lo aprendan, que es lo se suele hacer y así nos va... Pero también puedo pedirles que cuando lleguen a casa abran su nevera y hagan con sus padres la lista de comida sana e insana que contiene; si el padre sabe inglés, le ayuda, si no, pasan un rato divertido. Y al día siguiente en clase comentamos las neveras de todos los demás”, señala.

Pero no es todo método, pues otro de los grandes problemas señalados persistentemente es la falta de competencia lingüística de los propios profesores. Si se comparan los docentes de inglés y de francés (de este idioma se examinaron los alumnos españoles como segunda lengua extranjera) resulta que uno de cada cinco docentes de la lengua gala la hablaban ya de pequeños, frente a menos de uno de cada 10 de los maestros de inglés. Un mayor dominio, en general, del idioma que enseñan es una de las explicaciones que dan los especialistas a los resultados de España en francés: un 28% lo maneja con soltura, teniendo en cuenta que es una materia optativa que se estudia muchas menos horas que el inglés y que, de entre 13 países, tan solo superan a España en este otro ranking Bélgica y los Países Bajos.

Hay que tener en cuenta, en todo caso, que el francés fue durante muchos años la lengua extranjera que se enseñaba en las escuelas españolas. Además, es crucial la autoselección del alumnado: el francés es una asignatura optativa a la que suelen apuntarse chavales de familias de mayor nivel socioeconómico y cultural y con mejores notas.

Pero también hay un factor que apunta a la importancia de los recursos en estos tiempos de recortes presupuestarios que están reduciendo significativamente (y lo harán más) las plantillas de profesores y, con ello, la posibilidad de tener aulas con menos estudiantes o desdobles. “Un 79% de los centros de la muestra de francés tienen clases de menos de 25 alumnos, frente a un 56% de los centros de la muestra de inglés”, dicen en uno de los trabajos hechos para el ministerio las profesoras Brindusa Anghel y Maia Güell. Y añaden: “El tamaño de la clase afecta a algunas destrezas (como la comprensión oral), aunque no afecte a otras (como la comprensión escrita)”. Recordemos que, dentro de los malos resultados generales en inglés, el agujero más profundo está en la comprensión oral.

Y esta comprensión oral es la base de todo lo demás, según los especialistas de la Universidad de Santiago de Compostela José Manuel Vez, Esther Martínez y Alfonso Lorenzo. “Quien no comprende o comprende poco, no habla o habla muy poco. La creencia extendida de que los idiomas se aprenden en la escuela o en centros especializados gracias a una buena disciplina de estudio no tiene una correspondencia empírica suficiente”, dicen en su trabajo. Así, centran sus sugerencias en aumentar el contacto de los niños y adolescentes con el inglés a través de los medios de comunicación, sobre todo, la televisión. “Que en los hogares el canal de audio de la TDT se reciba por defecto en versión original y no como ahora, que activa en modo doblaje las películas y las series extranjeras (en un altísimo porcentaje en lengua inglesa)”...

El sondeo sobre competencia lingüística revela que a la utilidad manifiesta del inglés como lengua franca europea se une su facilidad de aprendizaje, lo que hace que la mitad de quienes lo estudian termine por alcanzar un nivel aceptable de manejo. En el extremo opuesto está el español: solo el 8% de los estudiantes llega a rematar la faena con un control que le permita el manejo autónomo de la lengua de Cervantes.

Tuesday, May 15, 2012

Crash_film

Crash is a 2004 American drama film co-written, produced, and directed by Paul Haggis. The film is about racial and social tensions in Los Angeles. A self-described "passion piece" for Haggis, Crash was inspired by a real-life incident in which his Porsche was carjacked outside a video store on Wilshire Boulevard in 1991. It won three Oscars for Best Picture, Best Original Screenplay and Best Editing of 2005 at the 78th Academy Awards.
Several characters' stories interweave during two days in Los Angeles; a LAPD detective estranged from his mother, his criminal younger brother and gang associate, the white District Attorney and his irritated and pampered wife, a racist cop who disgusts his more idealistic younger partner, a Hollywood director and his wife who must deal with the said cop, a Persian-immigrant father who is wary of others and a Hispanic locksmith and his young daughter.
PLOT_ Set in Los Angeles, the film opens following a car accident involving detective, Graham Waters (Don Cheadle), Ria (Jennifer Esposito), his partner, and Kim Lee. As Ria and Kim Lee exchange racial insults, Waters gets out of the car and investigates the crime scene which had indirectly caused the accident after identifying himself as a detective to the officer in charge. Waters sees the victim's shoe lying on the ground and then stares at something off screen which horrifies him. Two days prior, a Persian man, Farhad (Shaun Toub), and his daughter Dorri (Bahar Soomekh) are buying a gun, but the shop's owner refuses to sell to them due to their race. Ultimately, an infuriated Farhad is escorted outside. Dorri completes the purchase and chooses an unspecified type of ammunition, while enduring verbal sexist harassment from the shop owner.
In another part of town, Rick Cabot (Brendan Fraser), the local district attorney, and his wife, Jean (Sandra Bullock) are carjacked by Anthony (Chris "Ludacris" Bridges) and Peter (Larenz Tate). Detectives Waters and Ria arrive on the scene of a shooting between two drivers outside of a store. The surviving shooter is a white male identified as an undercover police officer. The detectives learn that the dead shooter, a black male was also a police officer. Afterwards, at the Cabot house, Daniel Ruiz, a Hispanic locksmith (Michael Peña) is changing the locks. He overhears Jean, who is frustrated having felt nervous about the two black men but refrained from saying anything to avoid appearing racist. She instructs Rick to hire another locksmith in the morning, believing Daniel to be a gang member.
LAPD Officer John Ryan (Matt Dillon) and his partner, Tom Hansen (Ryan Phillippe) begin their evening patrol. They pull over a Navigator similar to the one carjacked earlier, despite discrepancies in the descriptions...
Source: http://en.wikipedia.org

Saturday, May 12, 2012

Reporting From America

By Carlos Martín Gaebler

While flying across the Atlantic to visit the United States again after 25 years, I started pondering and realized I was actually travelling to ground zero of the current financial crisis. Don’t miss Inside Job, a must-see documentary where Mat Damon articulately narrates how it all happened, unmasks the greedy predators that caused it leaving millions of people impowerished throughout the world, and explains how we have all ended up in such economic despair. Also, watch out for Ryan Gosling’s upcoming, much-talked-about documentary #ReGENERATION, about political apathy among American youngsters.


Curiosity, nostalgia and gratitude took me back to Chapel Hill, NC, to revisit UNC, my American alma mater, a quarter of a century later. My years at UNC helped shape the man and the teacher I am today. Seeing present-day pictures of Chapel Hill on the Internet had definitely put back Carolina on my mind, as we Tar Heels say, and rekindled the urge to tread the territory of the best three years of my youth. I was received with open arms by my American host family at Raleigh-Durham airport, and a few minutes later, when I arrived in Chapel Hill, time suddenly compressed and the magic started again.

I found myself recuperating those olfactory memories of my American youth: the smell of cedar wood, of wisteria, of Dove soap, etc., all stirring up a kind of sensual link with the past. If only I could bottle them up or insert a link to them! It was like this: The place holds the memories while my brain also stores those memories. When my brain and body went back to the place, the memories replayed themselves. I was on a high from minute one!

I have felt welcomed as a sort of prodigal son (like my friend Thomas predicted) coming back to his second home. Everything surpassed my expectations, as I indulged in letting myself be pampered with attentions by my American family and friends. If you believe in heaven, then Chapel Hill must surely be the Southern part of it, because it feels like a 24-hour happy hour!

Friendliness was in the air, as I kept running into young students on campus who would  greet you with a How ya doin? and a big smile, two distinctive features of Southern culture in America. I remember finding that carefree spirit of youth, that rather non-standoffish attitude  endearing and captivating when I was a 22-year-old student at Carolina. However, I am also aware that this is not a real cross-section of US youth or even North Carolina youth, as these are students who, for example, had to have been in the top 10% of their graduating class at highschool before they could even apply to study at UNC . Be that as it may, I enjoyed their good manners and taking their photos.

Probably one of the highlights of my trip was President’s Obama passionate speech on education at UNC’s Carmichael Auditorium to a cheering 8,000-student crowd, and which I was privileged to follow on TV just a mere 100 metres away at Davis Library: “Higher Education is the single most important investment in your future… I am only here today because of scholarships and student loans… An average [American] student graduates with a $25,000 student loan debt!”

I must agree with Antonio Muñoz Molina, former Director of the Cervantes Institute in New York City, when he points out that when Spaniards and Americans get together they have the ability to get on well with each other, as they share a common sense of down-to-earth friendliness and lack of formality, which makes it easier for us to approach each other. I recommend his column Desde este lado, desde el otro lado.

Moving on to other matters, if you stay away from fast food, network television and extreme air-conditioning, you are just fine in America. It seems to me that, while many around the world are trying to downsize and simplify things in order to reach a more sustainable lifestyle, America is upsizing, so to speak, reluctant to give up their insaciable consumption of energy resources (the unsustainable abuse of air-conditioning being but one example).

My last thought takes me back to more social considerations. After having spent 10 days in Cuba recently and another 10 days in the United States, I am struck by how some manage to survive with so little and maintain their dignity while others live in such blatant opulence and accumulate such dispensable wealth. The gods are so fucking unfair!

This has probably been the most emotional, uplifting trip in my life. Short and sweet. I promise to be back soon for more.  
 

Tuesday, May 08, 2012

Babel_film


Babel is a 2006 international drama film directed by Alejandro González Iñárritu and written by Guillermo Arriaga, starring an ensemble cast. The multi-narrative drama completes Iñárritu's Death Trilogy, following Amores perros and 21 Gramos.

The film portrays four interlocking stories taking place in Morocco, Japan, Mexico and the United States, all connected by a single gun all converge at the end and reveal a complex and tragic story of the lives of humanity around the world and how we truly aren't all that different. Global cinema at its best. A must-see film for students of English. Gripping!

Sunday, April 29, 2012

Downshifting

In the face of a dwindling economy, it has become extremely stressful for many individuals to keep up with the rat race known as society. The way of life of many people has been influenced by the ever-growing need to keep up with the competition, to acquire more wealth, and to live a more luxurious, supposedly happier life. This growing materialism engenders the problem of physical and psychological burnout and stress. Moreover, instead of gaining the contentment they seek, people begin to carve for more, and spend more money than the actually have to. 

With this, many people have come to realize that contentment and happiness living cannot be solely achieved by working more hours and spending more money on items of no logical value. Instead, they become enlightened that a better life can be achieved by doing something that is the complete opposite. Thus, many individuals have resorted to downshifting. With downshifting, they are able to live not only happier but healthier as well.
What is Downshifting and What Does It Have to Do with the Present Economy?
Downshifting is a process wherein people try to live a simpler, more frugal life. It is a way to make improvements on the lives of people who have fallen victim to materialistic living. With this process, people work towards a less stressful yet more rewarding way of life.
Basically, people may downshift because of the following reasons:
  • They have become too tired of living competitively.
  • They want to live a stress-free life.
  • They want to free themselves from addictive consumerism.
  • They are facing a crisis in their family or personal lives.
  • They are facing life-changing experiences such as extreme problems with their health.
  • They are suffering from financial crisis.
  • They want to start living frugally because of the emerging threats from the present economy.
  • They want to help conserve natural resources.
The present economy has led to higher rates of stress-related jobs. To avoid all the stress and burn out that has sprung from the competitive environment of workspaces, many people in certain countries such as the UK and the US have decided to start downshifting. 
What are Ways to Downshift and Live a Frugal Life?
People can live prudently on their own terms. However, for people who do not know how to start working to a better, thriftier lifestyle, they may try to do the following techniques:
  • Work at home
    Working at home can significantly help cut down on travel expenses. It also helps cut down on other expenses spent while working in an office. Moreover, it helps people to avoid the stressful effects of office politicking and peer pressure.
    In addition, it helps individuals to spend more time with family while still earning a decent amount of income. Best of all, it may help people to reduce the stress they are feeling due to their jobs as working at home may provide individuals the opportunity to work around their own schedules.
    Finally, the cutdown on transportation use (especially for those who own their own cars) can also contribute to a healthier environment through less fossil fuel consumption
  • Cut back on unnecessary material items. 
    Oftentimes, people tend to buy unneeded items. Cutting back on these unnecessary purchases can greatly, positively affect their lifestyle and may help them incur more savings without spending more time at the office.
  • Avoid impulse buying.
    Buying only the things that you need for that particular day or week can significantly help people become more financially stable in the long run.
  • Try green living.
    Learn to recycle and reuse materials. Instead of throwing away unwanted items, store them away for future use. Learn to conserve electricity, water, gasoline, and other natural resources. This way, pollution and damage to the environment is decreased – a much-needed result nowadays.
  • Don’t hoard: throw away what is of no use.
    In a way, this can reduce whatever expenses are needed to maintain such objects.
  • Avoid using credit cards when purchasing.
    This helps you gain control over expenses and avoid overspending.
  • Aim to spend more time with family and loved ones. 
    There is no better way to live a more contented and happier life than to spend more time with the people we love.
Downshifting does not only mean leaving materialism behind and living frugally. It means more than just cutting back on expenses. It requires more than just determination.  To achieve this healthier kind of life, a firm and clear mindset is required. Learn to prioritize the most important things. In the long run, downshifting may be the key to the life we never knew we wanted, and bring about a different definition for success.
Rina Sinadjan-Magallanes is a freelance writer and editor.

Thursday, April 26, 2012

Nothing could be finer than Carolina


By Allison Hawkins

There’s a moment we’ve all experienced. It’s the moment we fall completely head over heels in love with this University. Mine happened in the seventh grade. We were supposed to write a page-long report on a historical figure. Ever the thoughtful scholar, I had narrowed the choices for my topic down to Gandhi and Dean Smith.
And I chose Dean.
That moment wasn’t love though. That was infatuation.
Love was when a few weeks later I received a package from the basketball office. My dad had sent my mediocre seventh-grade essay (complete with clip art illustrations) to Coach Smith who wrote me a letter and included a signed photo as a late 12th birthday present. He said he hoped to see me at Carolina one day.
Well, I’m here, Coach.
And I’ve spent the last four years learning that I never want to leave.
I know I’m not alone in this. I don’t know why UNC inspires such love in people. I can’t point out Chapel Hill’s distinguishing characteristic that makes people write poems, or songs or rambling columns about this place.
I don’t know what it is that makes us throw around terms like “University of the People,” and “The Carolina Way.” Terms that in any other context would be cliched and saccharine, and inspire nothing but eye rolls, somehow not only are justified, but seem like they don’t go far enough in capturing the magic of this place.
I don’t know what it is, but I know where it is.
It’s in the Pit at lunchtime on a sunny day when an a cappella group is singing, Gary is shouting, and you’re sitting on the steps picking out friends in the blur of faces that are rushing by for their afternoon classes.
It’s in the Dean Dome when we’re playing that dark blue school and the air is crackling and every possession is a matter of life and death and you don’t think you’ve ever felt hate like this before.
It’s in that spot on McCorkle between the Old Well and Davie Poplar where you can sit and look at the brick structures of Old East, Old West and South Building and the history of this place really hits you.
When you think about all the other idealistic 20-somethings who have sat in this same spot and been inspired by these same buildings, and your head starts swimming with the thought of how many more idealistic 20-somethings will sit here after you.
It’s there when you walk by Hill Hall and hear pianos playing. It’s there when you sit on the steps of South Building and watch the moon come up over Wilson Library.
It’s in the first few bars of “Carolina in My Mind” — sung by James Taylor or the Clefs.
It’s in the first day that feels like Spring in the Arboretum and the first day that feels like Fall in Kenan Stadium.
It’s in the Campus Y, and Franklin Street, and HoJo, or wherever you’ve had a moment where you’re taken aback by where you are and who you’re with.
I can’t articulate or even comprehend everything this place has meant to me. Maybe I’ll never be able to. Maybe none of us can.
But it is love.

Published April 24, 2012

Saturday, April 21, 2012

BACK IN THE USA!

Hello everyone from Chapel Hill, North Carolina (pronounced /karo'laina/), USA, where I have come to visit my American alma mater, UNC-Chapel Hill, where I studied as a graduate student in the 80s, out of nostalgia, gratitude and, of course, curiosity, which is one of the things that makes me travel the world. More later.

Monday, April 16, 2012

B2 Advice for a job interview

  1. Dress up for the interview to get across a responsible attitude.
  2. Calm down before the interview by going for a walk.
  3. Think about the job and write down your strengths and weaknesses.
  4. Look things up about the company on the internet.
  5. Turn up at the interview with enough margin of time.
  6. Take down notes during the interview.
  7. Be honest and do not make up information about yourself.
  8. Do not make out you understand something when you don't.
  9. Do not go on about your personal life.
  10. Speak up and express yourself clearly.
  11. Come up with a couple of questions about the job.
  12. ...
If you can come up with another piece of advice, post it here.

Tuesday, April 10, 2012

False Friends

Do these English words mean the same in Spanish?

actually=
arena=
argument=
assist=
attend=
comprehensive=
conductor=
discussion=
fabrics=
figure=
idiom=
in front of=
delante de (NOT *enfrente de!)
parcel=
preservative=
presume=
pretend=
realize=
remove=
sensible=
spectacles=
suburb=
support=
sympathetic=
terrific=
topic=


After you do the exercise, click here to check your answers.

Tuesday, March 27, 2012

B2 Prepositions

Fill in the gap with the correct preposition.

1. We requested an answer __________ them, but so far they haven’t replied.

2. Her refusal __________ show her ID made the police officer even madder.

3//4. The lady wasn’t happy __________ the deal I offered her and insisted __________ speaking to the manager.

5//6 -How did Mary succeed __________ winning the race?

- __________ taking a shortcut!

7//8//9. I’m fed up __________ this kind of work. In fact, I need a complete change __________ lifestyle. The only problem is that I don’t know how to go __________ it!

10. __________ some of the teachers, there was strong dissatisfaction after the administration proposed to have exams on Saturday.

11. Both sides finally reached some sort of compromise __________ some of the most conflictive issues.

12//13. Tommy and Timmy jumped up and down __________ excitement when Helen said she was going to take them __________ the trip.

14. It was John’s dependency __________ his best friend that eventually destroyed his marriage.

15//16. I hate to remind you __________ this, but I always said you couldn’t rely __________ her.

Sunday, March 25, 2012

La ciberdiva que nos pide desconectar

Encandiló al mundo digital hablando maravillas de las relaciones entre humanos y ordenadores. Ahora la psicóloga y socióloga del MIT Sherry Turkle ve con horror el enganche constante a una pantalla. Y la siguen aplaudiendo. 

Un reportaje de Barbara Celis para El País Semanal, 25 de marzo de 2012 

Hubo un tiempo en que la cocaína se utilizaba casi como si fuera una aspirina. Freud la recomendaba con fervor, los médicos se la recetaban a los niños e incluso fue uno de los componentes originales de la Coca-Cola. Pasaron décadas hasta que el mundo entendió lo nociva que era para la salud. Y del mismo modo que la sociedad despertó ante los efectos de aquel químico, la psicóloga del Massachusetts Institute of Technology (MIT) Sherry Turkle se atreve a proclamar que nuestra historia de amor con teléfonos inteligentes, ordenadores y tabletas tiene que cambiar. “De lo contrario, estamos perdidos. Cada vez esperamos más de la tecnología y menos de los humanos. Nos sentimos solos, pero nos asusta la intimidad. Estamos conectados constantemente. Nos da la sensación de estar en compañía sin tener que someternos a las exigencias de la amistad, pero lo cierto es que pese a nuestro miedo a estar solos, sobre todo alimentamos relaciones que podemos controlar, las digitales. Pero aún estamos a tiempo de cambiar esa convivencia con la tecnología. Tenemos que volver a aprender el valor de la soledad”.

¿Cómo explicárselo a los adolescentes, que envían de media 3.000 mensajes de texto al mes? ¿O a sus padres, que aprovechan para contestar e-mails entre tostada y café mientras desayunan con sus hijos y los ignoran tecleando sobre su móvil? La tarea no es fácil, pero hay que empezar por algún sitio, y Turkle comenzó hace un mes atacando desde lo más alto: las conferencias TED. En esa iglesia simbólica donde la tecnología se venera como a un dios y frente a un auditorio en el que estaban desde el fundador de Twitter, Biz Stone, hasta el de Amazon, Jeff Bezos, pasando por Melinda Gates y cientos de personalidades del planeta Silicon Valley, Sherry Turkle se atrevió a decirles alto y claro: “Apaguen sus teléfonos y empiecen a vivir”. Y sorprendentemente, después de la conferencia de 20 minutos del pasado 1 de marzo, en la que explicó el daño emocional que provoca la esclavitud a la que nos hemos autosometido bajo el látigo de iPhones y blackberries, Turkle recibió uno de los mayores aplausos de su carrera.

Psicóloga y socióloga, con dos doctorados en Harvard y profesora desde hace 30 años en el MIT, esta mujer elegante y serena nacida en Brooklyn hace 64 años publicó en 2011 el libro Alone together, que podría traducirse como Solos en compañía, un título que puede interpretarse de muchas formas, pero que alude a ese mal del que ella habla: "estar solos bajo la ficción de compañía que da la conectividad constante". Se trata de la misma mujer que en 1994 escribió el libro The second self, en el que reflexionaba sobre nuestra relación con los primeros ordenadores, que ella veía como máquinas maravillosas que nos proporcionaban nuevas identidades en las que reflejarnos.

Llama la atención que esta psicóloga, que hoy predica la contención de nuestro uso de gadgets, sea la misma que hace 15 años se convirtió en ciberdiva tras publicar el ya clásico Life on the screen, donde presagiaba con optimismo el efecto terapéutico que tendría sobre el ser humano nuestra interacción con Internet, los robots y los ordenadores. “Como psicóloga fue un momento fascinante. Comenzaban los primeros chats, los primeros juegos y comunidades virtuales. Podías tener múltiples personalidades, ser hombre, mujer… pero siempre en un ámbito anónimo, y eso permitía muchísima libertad. Fue un momento de experimentación fabuloso y yo era muy optimista respecto a los efectos positivos que tendría en nuestra psique”. Corría el año 1995, y Turkle se convirtió con ese libro en una de las gurús tecnológicas de la época, ocupando la portada del la revista Wired, que en los años noventa aún era la biblia digital.

“Pero entonces no fui capaz de ver que nuestra vida real se vería truncada por nuestra existencia digital. Creía que entraríamos en Internet y lo que aprenderíamos dentro nos ayudaría a mejorar nuestra vida fuera, que nuestras experiencias digitales enriquecerían nuestra vida real, pero siempre entrando y saliendo de ella. No entendí que el futuro consistiría en vivir constantemente en simbiosis con un ordenador encendido: el móvil”, y señala el iPhone con el que la periodista graba la entrevista.

La prueba más evidente de sus temores actuales le llegaba un día después de su conferencia en TED. Sentada en el Performance Arts Center de Long Island, donde se celebraba el encuentro, Turkle se declaraba impotente: “Ha venido a felicitarme mucha gente, pero todos con el móvil en la mano. Interrumpían su sesión de e-mails para hablar conmigo un minuto y después regresaban a sus aparatos. Aquí hay algunas de las mentes más sofisticadas y brillantes del planeta, han pagado miles de dólares por venir y ¡se dedican a contestar e-mails y a colgar fotos en Facebook en vez de hablar entre ellos!”.

Lo cierto es que en el siglo XXI resulta casi imposible mantener una conversación sin que nuestro interlocutor nos coloque en modo pausa para mirar su e-mail, enviar un mensaje o responder a una llamada. Y aunque eso parece haberse convertido en la norma universalmente aceptada, cabe preguntarse qué habría de normal si cada uno de nosotros llevara una televisión a cuestas y cada diez minutos la encendiera para ver qué emiten.

Turkle no niega las ventajas prácticas que nos ofrece, por ejemplo, tener e-mail o Skype en nuestros teléfonos, sobre todo cuando la familia está lejos o viajas por trabajo. Solo critica la relación que mantenemos con esa accesibilidad tan grande. Después de pasar 15 años estudiando cómo niños, adultos y ancianos interactúan con robots experimentales y comerciales, y tras observar en su propia casa la relación con la tecnología de su hija Rebecca, de 21 años, a quien dedica su nuevo libro, Alone together, Turkle alerta: “Esos teléfonos que tenemos en nuestros bolsillos cambian nuestra mente y nuestro corazón porque nos ofrecen tres fantasías muy gratificantes: podemos tener atención constante, siempre va a haber un foro en el que ser escuchado y nunca tendremos que estar solos. Las dos primeras necesidades se satisfacen a través de las redes sociales, pero la tercera es la que nos está llevando a situaciones emocionales de graves consecuencias”.

Para escribir Alone together, Turkle realizó 450 entrevistas y estudió con particular atención a los adolescentes. Estos, dice, se esconden tras una pantalla y no saben relacionarse. “Psicológicamente es fundamental aprender a conversar, a negociar, a sentir empatía, a pedir perdón. Hemos criado una generación que no es capaz de pedir perdón. No es lo mismo pelearte con un amigo y enviarle un SMS o un mensaje en Facebook y seguir con tus cosas que sentarte frente a él, sudar, sufrir y decir: ‘Lo siento’. A su vez, quien lo escucha también siente, y perdona, o se enfada, pero siente. Es doloroso y complicado, pero es fundamental. Es la manera en la que aprendemos a construir relaciones humanas”.

A lo largo de sus investigaciones, que han incluido observar la relación de los niños con sus tamagotchis o de ancianos con focas-robot (llamadas Paro) para ver qué tipo de respuesta emocional tienen los humanos ante las máquinas, Turkle ha llegado a una conclusión que no solo afecta a los jóvenes, sino a gente de 40, 50 y hasta 70 años que pese a esa brecha generacional que se vaticinó hace años es hoy tan adicta a su existencia digital como un adolescente: “Ya no sabemos estar solos, y la soledad es importantísima. Es necesaria para reflexionar, para concentrarse, para retener conocimientos, para conocernos… Nuestro uso compulsivo de los teléfonos móviles y de los ordenadores responde a nuestra incapacidad de estar solos. Pero lo preocupante es que la gente parece esperar más amor de las máquinas que de las personas. Conlleva menos riesgos: amor, amistad, trabajo, que se puede controlar desde la punta del dedo, sin las complicaciones de una relación cara a cara”.

“Cada vez más gente se cuestiona si tiene sentido estar conectado y disponible 24 horas al día. Las mejores mentes de mi generación pasan el 90% de su tiempo de trabajo contestando e-mails. ¿Te das cuenta de la pérdida intelectual que eso supone? Llevamos solo 15 años conviviendo con Internet, seguimos en pañales en cuanto a nuestra existencia tecnológica, por eso confío en que aún cambiará muchas veces nuestra forma de relacionarnos con la tecnología”. Turkle explica que entró a trabajar en el MIT porque le fascinó el mundo de la inteligencia artificial. “Pero hay que ponerle límites a la tecnología. Crear espacios libres, como la cocina o el dormitorio. Es importante enseñárselo a nuestros hijos. Crear horarios para contestar al e-mail, respetar nuestros momentos de intimidad con la gente apagando el teléfono. Por encima de todo, creo que hay que hacer una fuerte campaña a favor de la soledad. Ahora es lo que nuestra sociedad necesita con más urgencia”.